Nos sumamos a un evento de alcance mundial con una campaña
que conectó la emoción del fútbol con el origen de los alimentos.
A partir de
la coyuntura de la Copa América Femenina, vinculamos a los países participantes
con los alimentos que los representan, destacando que detrás de cada plato hay
cultivos, territorios y agricultores que hacen posible lo que llega a la mesa.
Una propuesta que aprovechó el contexto global para poner en el centro el valor
del trabajo agrícola.